martes, 28 de julio de 2020

LA NUEVA REALIDAD

 ¿Qué consideramos que tenemos que hacer para sentir que recuperamos la normalidad en nuestra vida?. 

Muchas de las cosas que hasta ahora hemos vivido y sentido de forma natural han  cambiado. 
Ha cambiado nuestro modo de vida, nuestras costumbres, tradicionales, unido a la alerta constante.

A mi, más que nueva normalidad me gusta llamarla  nueva realidad. Normalidad es como si me aferrase a recuperar lo que vivía hasta ahora, sin embargo el escenario que tengo delante de mí es diferente, es nuevo. Es una nueva realidad. La realidad que me pide flexibilidad y resiliencia. 
La verdad que pido poco en esta etapa de pandemia: poder trabajar, poder seguir cuidando a mi padre, hacer deporte al airé libre, poderme relacionar  en grupo pequeñito con la familia y amigos. Siempre les invito a caminar. Hacer cosas seguras es la base de esta nueva realidad.


Quiero ser consciente de la realidad para afrontarla con responsabilidad y adaptarme a lo que toca ahora vivir. Pero tengo necesidad de quejarme del Covid, necesito expresar mi malestar, sí.

Me quejo: este bicho no me deja abrazar, me hace vivir con miedo/precaución; no me gusta no ver el rostro de la persona que me cruzo porque les cubre la mascarilla; lo paso mal cuando voy al tanatorio y no puedo expresar que lo siento ni consolar con un abrazo. 
Me enfada y preocupa cuando veo en algunos sitios lo mal que cumplen las normas de prevención para evitar contagios; me indigna que nuestros mayores  y personas con discapacidad se vean tan limitados en sus salidas y actividades por el virus; me causa tristeza la parte del dolor de las personas que han muerto, las personas que han perdido a seres queridos, cómo los han perdido y sin poderlos despedir... Aunque entienda que esto es necesario hacerlo ahora así por salud, no por ello deja de doler e indignar.

Mas intento vivir la nueva realidad con esperanza, no porque esta situación sea esperanzadora, sino porque decido vivirla con esperanza. 
Se por experiencia que todo sufrimiento trae transformación, 
que esta transformación sea positiva, no depende de la crisis en si, depende de cada uno de nosotros. 

Alma Arconada 

jueves, 23 de abril de 2020

MIEDO

Miedo. Hacía tiempo que esta emoción no anidaba en mi corazón. 

Miedo a tocar. 
Miedo a no tocar. 
Miedo de salir.
Miedo a la ciudad. 
Miedo por no ir a trabajar. 
Miedo que te llamen a trabajar.
Miedo a la limitación impuesta.
Miedo a la despedida final sin poder acompañar ni acariciar.
Miedo a encontrarme contigo y no poderte abrazar.

Miedo. Agitación 

Hoy te miro, miedo. Te reconozco. 
Ven acércate, siéntate a mi lado, necesito mirarte. 
En otra circunstancia, te echaría de mi vida, pero no nos queda más remedio que aprender a convivir.
Pero si gritas tan alto, no puedo diferenciar entre lo imaginario y las amenazas reales, tu ruido me desgasta, embota y me hace perder fuerza.

En vez de decirme que me altere, me vas a ayudar a entender que es lo que necesito aprender, cuales son los nuevos desafíos que tengo que afrontar.
Otra cosa, procura no instalarte, no olvides que estás de paso...

Atentamente:
Alma Arconada

jueves, 2 de abril de 2020

DESDE MI VENTANA

Aquí nos encontramos, todos tocados de alguna manera por el COVID_19. Un virus que todo lo ha trastornado, que ha cambiado drásticamente mi vida cotidiana, nuestra vida y el ritmo vital del mundo.

En medio del desasosiego y la reclusión, me hago preguntas, primero sobre el mundo que estábamos construyendo y también destruyendo. Y, en la búsqueda de respuestas para mi inquietud, termino indagando en mi interior. Este tiempo crudo me va descubriendo a mi misma y a esos otros, también míos, que son invisibles en el ruido diario, que no quiero reconocer... Este tiempo saca lo mejor y lo peor de cada uno. 


Desde la ventana veo gestos heroicos y otros mezquinos, gestos solidarios y luminosos, combinados con noticias falsas, despensas repletas, reflexiones hondas y videos de buen humor ante la desgracia que dan vidilla y te sacan una sonrisa... Veo gente que trabaja incluso más que antes, aprendiendo a marchas forzadas a trabajar en nuevas plataformas digitales. Mientras que otros han realizado de su casa la limpieza general del año, o visto las 3 temporadas de su serie preferida. 

Me emociona los aplausos largos, la gente en los balcones o ventanas deseando:”todo va a salir bien”. Veo profesionales vocacionales, volcados en el bien común y renunciando, incluso, a su seguridad y bienestar. Y sentir tan presente la corresponsabilidad: que de tus acciones depende la suerte de los que te rodean, y que tú dependes de ellos.

Veo confinamientos de familias que varían desde 80 metros cuadrados a 200, o más, metros cuadrados. No es lo mismo un confinamiento que otro.
Hay gente que se queja de vivir tantas horas en familia, con adolescentes, pareja; y otros encuentran diariamente un rato para hacer una actividad en común y ver en la convivencia una oportunidad. El confinamiento pone en juego nuestros valores, lo que somos, lo que vivíamos.

Muchas personas desconocemos si en los próximos meses dispondremos del ingreso que considerábamos seguro,  otras incluso, ven peligrar su trabajo. Sentimos miedo cuando acudimos al trabajo, miedo del mismo aire, miedo por nuestros familiares mayores, de tocar a quienes amamos. Y no digo nada si estamos en la piel de quien sufre el corona virus, del quien tiene algún familiar o amigo grave, o del que no ha podido abrazar ni despedirse ni acompañar a su ser querido arrebatado por el bicho, ni de los vulnerables, muchos más de lo que pensamos...

En medio de esta reclusión forzada, ¿qué nos estamos diciendo unos a otros, o quizás solos, con palabras o en silencio?. ¿Quién soy yo o en quien me he convertido?. ¿Qué valores sostienen mi vida? .¿Que estoy construyendo?.

No sabemos cómo va a terminar todo esto, pero en una pandemia, hay que analizar, para aprender y cambiar, tanto a nivel personal, familiar, vecinal, laboral, junto con otros desafíos de la humanidad: los cambios climáticos, políticas de exclusión, el consumo...

De momento trabajaré desde el aislamiento: “Por ser el cambio que quiero ver en el mundo”.
Alma Arconada

domingo, 9 de febrero de 2020

DESEANDO UN POCO DE SOL

Llevamos dos meses largos que en Palencia, bien por las nieblas, bien por la lluvia, por que está encapotado... pero brilla el sol por su ausencia... 

Todos tenemos claro que el invierno nos lleva, de una formal natural, ir hacia adentro. Nos señala el camino suave y tranquilo hacia nuestro ser interior, nos inclina hacia la reflexión, abrazando la oscuridad, perdonando, aceptando y amando.


Vale, pero, os lo prometo, también consigo ese momento de interioridad, con unos graditos de más y SOL.

Suelo adaptarme bien al clima que toca vivir en cada estación, más este año se me está haciendo duro estos meses de ausencia de sol... El otro día me sorprendí, a mi misma, a las cuatro de la tarde diciendo: “buenas noches”, y es que tantos días con tiempo nublado, oscuro pero oscuro, frio, hace que sienta que estoy de noche a las cuatro de la tarde... Y no, no estoy desanimada, ni falta de actitud, ni nada de eso, sólo que echo en falta el SOL

Me consuelo pensando, que a la vuelta de la esquina, llegará la fuerza energizante del sol, que acaricie mi rostro y traiga calidez a mis días. SOL que traiga a mi “hogar” luz.

                          ALMA ARCONADA





martes, 31 de diciembre de 2019

AÑO NUEVO... VAMOS A POR TI¡¡¡¡¡¡¡


Hoy echo la mirada al año que se va y pienso en el que llega.
Tiempo de dar las gracias, de reconocer las meteduras de pata. Tiempo de pedir perdón, pensar en qué mejorar y aprender de lo vivido, tiempo de nuevos proyectos.

De este año me quedo con el trabajo bien hecho.  Me quedo con aquellas personas que reducen los problemas y amenizan mis días con un abrazo, una palabra amable, un vinito, una carrera, una buena conversación...
Me quedo, sobre todo, con mi familia, ellos son mi hogar. 

Me quedo con cada segundo que me hizo ser mejor y disfrutar de la vida.

Ahora toca mirar al 2020. Empezar algo me apasiona... 

Veinte Veinte,tiempo de oportunidades, tiempo de propósitos. 
Propósitos buenos: sonreír más, perdonar, perdonarse, escuchar más, divertirme, dedicar tiempo a otros, agradecer...Hacer que las cosas pasen. 
También propósitos prácticos... organizarme mejor, seguir haciendo deporte, aprender algo nuevo, cuidar mi mundo interior, sumergirme en la Vida ... En definitiva, buscar ser la mejor versión de mi mismo. 

Brindo contigo por el 2020, que estemos abiertos para dejarnos sorprender con lo que venga este año...

Año nuevo… Bienvenido... vamos a por ti!!!!!!!!!!!!! Feliz 2020

                  ALMA ARCONADA 

domingo, 1 de diciembre de 2019

UN PASO PARA RECORDAR

Lucia. Me siento feliz de verte, de verte crecer, de ver cómo buscas ser la persona que quieres ser.

Hoy has tomado la decisión de confirmar tu fe. Deseo que en tu caminar, te acompañe la certeza de que Dios Padre te ama, está contigo y te sostiene.

Mira. Descubrirás que la vida tiene momentos felices y otros de sufrimiento, lo que te toque vivir, vívelo como una oportunidad y esperanza.
La oportunidad de crecer, de vivir, de ser y construir, para ti y de ti hacia los otros.

Te deseo en esta aventura y camino de vivir, que seas feliz, 
que encuentres poco a poco el equilibro, tan difícil de tener en la montaña rusa que es la adolescencia. 
Sigue, sigue buscando, trabajando, y confía en ti, eres una persona valiosa, créelo. Descubre tus talentos, cultívalos, sácales brillo, ponlo en practica con entusiasmo y compártelo con los demás.

Es verdad que tienes mucho que aprender pero también mucho para dar.

Sigue cultivando esa alegría y simpatía que te da encanto. El arrojo que tienes te da luz. Y dice mucho de ti lo atenta que estás con los abuelos y los primos... Continúa mejorando.

Recuerda que papá, Sara y yo te queremos, déjanos estar junto a ti en este camino. 

ALMA ARCONADA 

lunes, 4 de noviembre de 2019

FELIZ VUELO SARA

Llegó el día Sara.
En mi corazón ilusión y alegría por la nueva etapa que comienzas, también algo de nostalgia por la ausencia.

Ilusión porque para tí, Sara es una época de nuevos comienzos, de cambios. Etapa de despedidas, de conocer gente nueva.  Es un momento de decir “ hasta pronto” y de nuevos “hola”. Llega la hora de hacer maletas y de deshacerlas, de nuevos sueños y metas. 

Sara es hora de alzar el vuelo, de dar lo mejor de tí. Aprende, crece, descubre, lánzate. Descubrirás lo mucho que vales y también tus límites.

Toca pensar, tomar tus propias decisiones y aceptar sus consecuencias. Conocerás la verdadera amistad, te darás cuenta de quién merece la pena y de quién no. 

Verás y descubrirás muchas formas de entender la vida, esto te ayudará a abrir la mente. Sé critica, busca y sigue tus propias convicciones, tu propio camino sin menospreciar a nadie. Trabaja por conseguir ser la mujer, la persona que quieres llegar a ser. 

Me asomo a tu habitación, recuerdo risas, conversaciones, abrazos. Miro el espacio tal como lo dejaste, tan ordenado y limpio. Se escucha el silencio y la ausencia. No estás. Una lagrima se escapa y recorre mi mejilla mientras mis labios perfilan una sonrisa. Cierro los ojos. Un deseo brota del alma: “feliz vuelo, tesoro”. En la habitación de al lado se oye la voz de Lucía: ¡Ven mamaaá¡¡. Ya voy cariño.

ALMA ARCONADA
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